CRUP (Laringotraqueobronquitis)

[cs_content][cs_section parallax=”false” style=”margin: 0px;padding: 45px 0px 5px;”][cs_row inner_container=”false” marginless_columns=”false” bg_color=”hsl(202, 90%, 32%)” style=”margin: -130px auto 0px;padding: 100px 0px 0px;”][cs_column fade=”false” fade_animation=”in” fade_animation_offset=”45px” fade_duration=”750″ type=”1/1″ style=”padding: 0px;”] [/cs_column][/cs_row][/cs_section][cs_section parallax=”false” style=”margin: 0px;padding: 45px 0px;”][cs_row inner_container=”true” marginless_columns=”false” style=”margin: 0px auto;padding: 0px;”][cs_column fade=”false” fade_animation=”in” fade_animation_offset=”45px” fade_duration=”750″ type=”1/1″ style=”padding: 0px;”][x_custom_headline level=”h2″ looks_like=”h3″ accent=”false” class=”cs-ta-center man”]CRUP (Laringotraqueobronquitis)
[/x_custom_headline][x_gap size=”30px”][/cs_column][/cs_row][cs_row inner_container=”true” marginless_columns=”false” style=”margin: 0px auto;padding: 0px;”][cs_column fade=”false” fade_animation=”in” fade_animation_offset=”45px” fade_duration=”750″ type=”1/1″ style=”padding: 0px;”][x_columnize]El Crup o Laringotraqueobronquitis es una enfermedad respiratoria que se desencadena por una infección viral aguda de las vías respiratorias superiores; su causa se atribuye principalmente a los virus de la parainfluenza humana, aunque puede ser ocasionada por otros virus. Predomina en los niños de 6 meses a 3 años de edad, ocurre con mayor frecuencia en los meses de otoño e invierno y afecta predominantemente al género masculino. Después de una fase de 12 a 48 horas previas con flujo de moco transparente por la nariz, fiebre, dolor de garganta y tos no traqueal, aparecen súbitamente los síntomas clásicos de “tos perruna”, ronquera y estridor, que quiere decir que hay una inflamación en la garganta que puede llegar a ocasionar obstrucción respiratoria. Habitualmente esta infección es benigna y se autolimita en la mayoría de los casos, sin embargo puede llegar a un grado de gravedad que ponga en riesgo la vida del paciente si no se identifican los datos de alarma, por lo que es importante identificar estos.

El estridor es un signo de dificultad respiratoria en los niños. Se produce como un sonido agudo que sale de la garganta cuando el niño inspira. Esto es secundario a una inflamación de la laringe y de la tráquea. Clásicamente se produce cuando, en la madrugada, el niño se despierta con una tos muy característica conocida popularmente como “tos de perro o de foca” presentando además este sonido durante la respiración, que llega a ser difícil.

El tratamiento depende del grado de la dificultad respiratoria. La mayoría de los niños requieren únicamente de manejo ambulatorio con medicamentos analgésicos y para controlar la fiebre, reposo e ingesta de líquidos. Algunos padres reportan que sus hijos con síntomas leves mejoran respirando aire frío húmedo, sin embargo esto no mejorará la evolución de la enfermedad. Si usted observa los siguientes signos de alarma en su hijo, es primordial acudir a un servicio de Urgencias Pediátricas para su valoración y tratamiento: alteración en el estado de alerta; estridor laríngeo; dificultad para respirar (tiros en las costillas, respiración rápida, el pecho y el abdomen se hunden); palidez o coloración azulada alrededor de la boca o en las uñas de manos y pies. Es importante que se mantenga la calma y se transmita ésta a su hijo, ya que hay que mantener al niño cómodo y sin angustiarse para no aumentar la dificultad respiratoria.

Esta infección es de origen viral, por lo tanto el uso de antibióticos no está indicado.

¿Cómo prevenir esta infección?

Los virus de parainfluenza se transmiten de persona a persona a través del aire, al toser o estornudar una persona infectada. También el tocar a una persona con gripa, por ejemplo sus manos, o tocar objetos personales contaminados, puede transmitir fácilmente el virus, por lo que es primordial el lavado de manos con agua y jabón. La lactancia materna puede proteger a los bebés de adquirir los virus de la parainfluenza humana durante sus primeros meses de vida, por el paso de las defensas maternas a través de la leche.

Actualmente no existe una vacuna para protegernos contra el virus de la parainfluenza humana, sin embargo si las hay contra el virus de la Influenza que también puede ocasionar esta enfermedad, por lo que es importante completar el esquema de vacunas de su hijo.

Dra. Elsy Consuelo Plascencia Gómez

Pediatra

Cédula Profesional 5771233

Certificada por el Consejo Mexicano de Certificación en Pediatría.

Servicio de Urgencias Pediátricas Hospital General Agustín O’Horán


Referencias:

  1. Guía de Práctica Clínica. Diagnóstico y Manejo de la Laringotraqueítis aguda en pacientes mayores de 3 meses hasta 15 años de edad.
  2. Centers for Disease Control and Prevention. Virus de Parainfluenza Humana.
  3. Red Book 2015. Parainfluenza Viral Infections.

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